Es un tratamiento médico estético que consiste en la aplicación subcutánea de CO2 (dióxido de carbono) 1para estimular la circulación, regenerar tejidos y reducir la grasa localizada2.
Estimula la producción de colágeno y elastina.
Disminuye la celulitis, mejora la textura de la piel y mejora
Activa la circulación y la oxigenación tisular.
Es seguro, eficaz y con resultados progresivos.
20–30 minutos por zona.
Resultados visibles desde la 3.ª sesión. Se recomienda un protocolo de 6–10 sesiones.
«Después de algunas sesiones noté la piel más firme, las ojeras disminuyeron y la celulitis mejoró muchísimo .» — Natalia S., 37 años.